sábado, 3 de marzo de 2018

Exijamos el reintegro inmediato de los pilotos, defendamos el derecho de huelga


Autor: Comité Ejecutivo del Partido Socialista de los Trabajadores.


El Humanitario respeta todas las opiniones en el contexto de la discusión  democrática por ello publica este comunicado del P.S.T.


Su lucha por mejorar sus salarios y condiciones de seguridad en el trabajo, así como por mejorar las condiciones de seguridad aérea en el país no recibió en su momento el respaldo que necesitaba para triunfar. Excepto por comunicados y mítines a los que asistían los burócratas de turno y algunos pocos activistas de organizaciones como la nuestra. Los trabajadores de Avianca, incluidos los tercerizados que no estaban en huelga pero sí en conflicto, se encontraron aislados. Mientras la solidaridad fue insuficiente, la población cundió en una sucia y mentirosa campaña contra los pilotos, señalándolos como privilegiados que ganan mucho y que su justo pliego era un conjunto de exageradas peticiones “imposibles” de cumplir para el “pobre” Efromovich, dueño de Avianca. Al tiempo que se desarrollaba este conflicto, las empresas de aviación aprovecharon para embolsillarse varios millones adicionales, por la vía de una especulación de precios en los tiquetes aéreos a costa de los pasajeros.

En el segundo semestre de 2017 cerca de 700 pilotos de Avianca
 realizaron una huelga de 52 días, 
paralizando hasta cierto punto la operación de esta empresa.

Nuestro partido desde el primer día respaldo su lucha y llamamos a todos los trabajadores y sus organizaciones a solidarizarse efectivamente con este conflicto, con una huelga de solidaridad. Alertamos que una derrota de los pilotos iría mucho más allá de este gremio, significaría una derrota para la clase trabajadora colombiana, para los trabajadores de la trasnacional Avianca a nivel internacional y fundamentalmente un golpe contra el derecho de huelga.

Lamentablemente esto se está confirmando en los hechos. La huelga es declarada ilegal pasando por encima de los convenios de la OIT con la falacia de que el transporte aéreo es un servicio esencial y de que debió ser votada por la mayoría de trabajadores de la empresa y no solo de los pilotos.

Este precedente es muy grave y se convierte en una nueva arma de la patronal contra el derecho de huelga de trabajadores organizados por gremio, pues el mismo tratamiento de servicio público esencial, la vía libre de declaratoria de ilegalidad y los obstáculos a la hora de votar autónomamente una huelga, aplicados contra los pilotos de Avianca, serán, y vienen siendo, armas contra los trabajadores. Los trabajadores de sectores como salud y educación, se enfrentarán a este nuevo obstáculo en sus conflictos.

Importantes luchas como el paro indefinido del magisterio de 2017, serán ahora golpeadas con mayor fuerza por el gobierno, no solo por la inconsecuencia y entrega de la dirección de Fecode, sino porque ahora como patronal tendrán mayor facilidad para imponer medidas de represalias mucho más duras que la reposición del tiempo de cese de actividades, como tuvieron que padecer maestros y alumnos el año pasado. Ahora el riesgo de sanciones disciplinarias, despidos y otras acciones legales contra los maestros serán mucho mayores.

En el sector de la salud, si los médicos, necesitaran hacer una huelga nacional no bastaría con que la aprueben ellos, sino que tendrían que votarla también los trabajadores de cada IPS. De esta manera, poco a poco, cualquier servicio se convierte en “esencial” cuando de huelga se trata, pero no cuando se trata de presupuesto y de garantizar el acceso de la población al mismo.

Posterior al levantamiento de la huelga los pilotos aceptan ir al tribunal de arbitramento, el laudo resultante supuestamente tiene el compromiso de “no represalias”. La misma frase decía el acuerdo con magisterio y luego los maestros se enfrentaron a la saña de la reposición de clases que casi los dejó sin el descanso de navidad. Ya van más de 30 pilotos despedidos de los que fueron llamados a proceso disciplinario interno, incluido el Capitán Hernández, presidente de ACDAC.

ACDAC ha tratado de frenar los procesos argumentando su ilegalidad dado que el sindicato no cuenta con los asesores y abogados para asistir a más de 20 procesos simultáneos, sin embargo, el laudo que prohíbe las represalias y el fuero sindical, serán insuficientes. La legalidad en el Estado burgués no depende de la justicia sino de la correlación de fuerzas. Efromovich seguirá comprando e intimidando jueces y hasta cortes, si los trabajadores no lo paramos; la única alternativa es salir a dar la pelea.

Es difícil detener el despido del Capitán Hernández y de los demás pilotos, en otras instancias, por el contrario, habrá nuevos despidos, si de inmediato las centrales en cabeza de la CUT no convocan a una gran acción unitaria exigiendo el reintegro inmediato y defendiendo el derecho de huelga. En consecuencia, se impone la convocatoria de emergencia de un paro nacional. Es imperativo que abandonen su política de supeditar y aplazar las luchas a sus campañas electorales.

Nuestra campaña del voto en blanco la ponemos al servicio de la denuncia de esta agresión y de las tareas de solidaridad que sean necesarias. Con mayor razón decimos, los trabajadores no tenemos quien nos represente, votemos en blanco.